jueves, febrero 16, 2006

Vocablos y conceptos en la doctrina de la Trinidad.

por Danny Pisoni.


La doctrina de la Trinidad hace tres afirmaciones:

" Que no hay sino un solo Dios, que cada una de las tres personas, Padre, Hijo y Espíritu, es Dios, y que tanto el Padre , como el Hijo y el Espíritu son personas claramente diferenciadas."
(Nuevo Diccionario Bíblico. 1ª Ed.Cast.1991. J D Douglas, N Hillyer.Trad.David Powell.)

Los cristianos prenicenos tenían en claro que tanto la revelación de la Biblia como el testimonio que habían recibido de los apóstoles era indefectiblemente monoteísta y por ello contendían que hay un sólo Dios y sólo uno. Pero así también entendían que la Escritura testimonia que Dios existe en tres personas definidas e identificadas.

Sin embargo, esta concepción de Dios Trino parecía a priori entrar en conflicto tanto con el esquema monoteísta judío, como por diferentes aspectos con el pensamiento helenista.
Esta doble dificultad no impidió la comprensión cabal de la doctrina , sino que más bien actuó a favor de ella, permitiendo una consideración y un estudio mucho más profundo que concluirían con una enunciación clara en los concilios posteriores.

Había una razón fundamental que se reconoce como vital, y es la definición práctica de la vida cristiana, la cual no consiste en una formulación teórica, sino que es de orden vivencial con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Esto último abre un curso desde lo experimentado existencialmente que se aleja de la especulación filosófica.

Por lo tanto la comprensión de la Trinidad misma excedía el marco teológico especulativo para situarse en lo revelacional de la vida cristiana, como lo atestigua este versículo:

14:16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

14:17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.


Es a través de estos versículos y de muchos otros , que vemos la personalidad distintiva de Cristo. Pero aún más, Él mismo hace una revelación de personas en forma precisa, clara y determinada.

No obstante estar revelada la sustancia de la doctrina en la Palabra, no había una formulación explícita. La búsqueda de una definición ajustada a esta sustancia llevó a los primeros Padres a afirmaciones por momentos no ortodoxas (en la mayoría de ellos subyace cierto subordenacionismo) y a tomar elementos conceptuales filosóficos, entre ellos "esencia y persona" (fundamentalmente por la carencia de alternativas significativas a estos términos).
Esto último hace que sea cuestionada esta doctrina, con el argumento de que es una invención basada en la filosofía griega al ser inexistentes en la Escritura los términos trinidad, persona o esencia.

Sin embargo, como veremos, es este un argumento insostenible.


El término: " persona".

El término "persona" se reconoce como imperfecto sin lugar a dudas.

Normalmente la dificultad para asimilar el término "persona" radica en tomarlo en un sentido filosófico ordinario, lo cual nos lleva a seres distintos enteramente. Dios es un Ser Divino, pero Él es más que un Ser en tres relaciones.
En el ser de Dios no hay tres individuos, sino tres autodistinciones personales en una sola esencia divina.
Y aún cuando en la concepción humana la idea de persona denota independencia volitiva privativa , en la Trinidad, aún respetando esta independencia de acción y sentimiento, ( pues son autoconcientes y autodirigidas) no actúan jamás en independencia o contradicción una con otra.



"..el testimonio ininterrumpido de la cruz; y la expresión más concisa de la Trinidad es la acción divina de la cruz, en la que el Padre permite al Hijo ofrecerse a sí mismo por medio del Espíritu." (J. Moltmann .Concilium 1972 JUNIO nº 76.)

En la Palabra encontramos que se atribuyen actos a estas Tres Personas en forma bien definida y que estos actos son de carácter personal y que por lo tanto están estableciendo personalidad en forma indubitable. Reconocemos por lo tanto, Personas que no son separadas sino distintas.

"La Trinidad está compuesta de tres Personas unidas sin existencia separada y tan indefectiblemente unidas como para formar Un Dios.La naturaleza divina existe en tres distinciones Padre, Hijo y Espíritu Santo."(Chafer)

Hay formas de expresión propias de la personalidad y es su capacidad para definirse, distinguirse y dirigirse a sí mismo y a otros (yo, tú y él ej.el ya citado Juan 14:16) que es la forma en que nosotros encontramos que las Personas de la Deidad se dirigen unas a otras. Sin menoscabo de la unicidad de Dios, no se puede negar esta complejidad propia de la Deidad.

Aceptando que el término persona no lo encontramos en la Biblia, debemos aceptar conjuntamente que lo constituyente de una personalidad es afirmado enfáticamente a lo largo de toda la Escritura en relación a cada componente de la Trinidad.
Como ejemplo podríamos citar Hebreos 1:3 , donde claramente se establece que el Hijo es la imagen misma de la sustancia del Padre, dando una distinción clara entre las dos personas de la Deidad y al mismo tiempo la igualdad de ellas.
Es irrefutable que la doctrina de la Trinidad, no sólo tiene sólidas bases bíblicas, sino que también la encontraremos referenciada a lo largo de toda la historia de la Iglesia y no sólo a partir de Nicea como algunos afirman.

La acepción clásica del término persona deriva de "máscara", la máscara que cubría el rostro del actor en la tragedia griega.
Y se ha discutido insistentemente sobre si los griegos tenían una idea de la persona en cuanto a personalidad humana.
Pero es curioso que la elaboración más significativa de la noción de persona se deba en sí al pensamiento cristiano, Agustín fundamentalmente, el cual destaca el ser relativo a sí mismo de cada Persona divina.


Esto desmiente la cautividad helénica de la doctrina de la Trinidad. El elemento tomado (persona) no representa que la filosofía griega tuviera una idea, ni siquiera incipiente en cuanto a esta doctrina, sino más bien testimonia el contexto de donde se extrajo.

Aquí entraríamos en un intenso e interesante debate sobre la helenización de nuestra cristología, pero es un tópico que excede en mucho el marco de estas referencias.

Sintetizando ; el término persona aún cuando objetable en su acepción más ordinaria en el concepto de persona humana, es válido por las explicitaciones posteriores que pueden hacerse con base bíblica, las cuales son lo suficientemente claras para la aceptación del término, con las reservas del caso y ante la carencia de uno mejor.

El término engendrar.

Sería interesante fijar, en la medida de lo posible, los límites del concepto engendrar.
Normalmente en el uso del término no se da valor referencial a los aspectos temporales sino más bien a lo que tiene que ver con su origen.
Dicho de otro modo, cuando hablamos de engendrar no hablamos de un acto en el tiempo, sino de un origen.
Y este origen, como es obvio no contradice la idea de ser simultáneos y semejantes.
Esta idea de eternidad similar tanto en la referencia al Padre como al Hijo, es también aplicable en las semejanzas de naturaleza.

El fuego da origen a la luz, sin embargo la luz emanada del fuego no puede admitirse como posterior temporalmente hablando, sino que existe simultáneamente con el fuego. El fuego es su origen (prioridad de origen), pero no es posterior en tiempo (prioridad de tiempo.)

Es menester por lo tanto, una distinción cabal de orden filosófico en cuanto a lo que es una prioridad de origen y lo que es una prioridad de tiempo.
Los que creen ver una creación posterior en cuanto al Hijo, se basan en la errónea idea de que engendrar implica acto temporal de prioridad, cuando en realidad el concepto es de origen.


El término esencia.

Este término está normalmente vinculado con la palabra ser.
Agustín de Hipona afirmaba en su obra "Sobre la Trinidad."que esencia se dice de aquello que es ser.
Esta idea subraya la premisa que concibe la esencia como algo constituyente del ser y podríamos agregar que en ausencia de ello no sería ser.
Llevado esto al terreno teológico nos encontramos que hay un solo Dios quien es uno en esencia, pero tres personas que son iguales, inseparables, interdependientes, y eternamente unidas en un Ser y Esencia Divina"

Encontramos en un mismo plano de igualdad junto al Padre a el Hijo:

Hebreos 1:8 ; Mt. 16:16;26:61-64a ;Mt. 22:43-45 ;Apoc. 19:16. y otros.

y a el Espiritu Santo:

I Corintios 6:11; Juan 14:16; Romanos 8:15; II Corinitos 3:17 I Corintios 2:10-11. Mateo 28:19; Hechos 5:3-4; 2 Corintios 13:14. y otros.

Por lo tanto la esencia de Dios no está fragmentada, sino plena y pertenece por igual a cada una de las personas de la Trinidad. Esto elimina toda idea de subordinación en el seno de la Deidad.


Origen de la palabra Trinidad

Obvio es afirmar que la palabra trinidad no aparece en la Biblia, y su origen se remonta a la última década del s. II d.C., cuando Tertuliano desarrolló el concepto ‘una sustancia, tres personas’ y formalmente encontró lugar en la teología en el s.IV.

El Símbolo de Atanasio lo sintetizará en :

"El Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, y, sin embargo, no hay tres Dioses sino uno solo."


Que la palabra "Trinidad" no figure en la Biblia poco agrega o quita a la discusión.
Hay otros vocablos que componen usualmente el lenguaje teológico, que son ampliamente aceptados y que sin embargo tampoco encontramos en la Escritura.

Omnisciencia , omnipresencia son atributos fundamentales y únicos de Dios y están expresados en palabras que no se encuentran en la Biblia sin embargo esto no es óbice para aceptarlos como verdad indiscutible.
Con el desarrollo histórico de las doctrinas, en su comprensión y fijación, se incorporaron palabras que definieron la conceptuación doctrinal ya existente en la Palabra y no a la inversa.



Conclusión.


Las palabras expresan conceptos; en nuestro caso, lo esencial es la existencia conceptual más allá de la expresión lingüística.
La vastedad de pruebas que ofrece la Escritura en cuanto a la naturaleza de un Dios Trino no pueden ser refutadas por la ausencia de un término.
Esto es así , porque la doctrina misma no descansa sobre la palabra "trinidad" sino sobre firmes fundamentos escriturales.
Desde el punto de vista teológico, también se debe reconocer la imposibilidad abarcativa de este término así como cualquier otro para una definición de Dios, la finitud de la naturaleza humana hace imposible un lenguaje que pueda contener lo que sólo puede ser definido por sí mismo.





Bibliografía:

"Santa Biblia Antigua Versión Reina-Valera". Sociedades Bíblicas. Rev.1960
" Historia del Cristianismo" T.1 H.H.Muirhead. Ed.Casa Bautista.1953.
"Nuevo Diccionario Bíblico". J.D.Douglas ,N.Hillyer. Ed.Certeza.1991
"Elementos de Teología Cristiana". Floreal Ureta.Ed.Casa Bautista.1988
"Teología Sistemática."(T.1) Lewis Chafer.Publicaciones Españolas.
"Manual de Historia de las Doctrinas (T1)".Reinhold Seeberg. Ed.Casa Bautista Public.
"Los Padres de la Iglesia." J. Vives.Ed.Herder.1982
"Historia de los Concilios." R.Metz. Ed.Oikos.-Ta.1971.
"Historia de la Iglesia Primitiva (s.1-787)" .Harry Boer.Ed.UNILIT.2001
"Historia de la Iglesia Primitiva." Norbert Brox. Herder 1986.
"Catolicismo Romano (origen y des.)" José Grau.Ediciones Evangélicas Europeas.1987
"La Iglesia Apostólica en el Nuevo Testamento ".David M.Stanley, Ed.Sal T.1968
"Doctrinas que dividen ." Erwin Lutzer. Ed. Portavoz.2001.
"Los fundamentos de la fe." Leslie Dewart.Ed.Laia 1972.
" Diccionario de Filosofía abreviado." José Ferrater Mora.Ed.EDHASA 1981.

Como en anteriores ocasiones otros escritos y referencias fueron consultadas y asimiladas a esta apostilla, pero para no recargar innecesariamente la fuente de referencia bibliográfica, sólo se señalan las de mayor entidad.