jueves, febrero 16, 2006

Reflexiones en el Día Internacional del Holocausto.

Hoy 27 de enero se cumple un nuevo aniversario de la llegada del ejército soviético al campo de concentración de Auschwitz, que expuso públicamente la barbarie nazi en su forma más cruda.
Es por ello que el Día Internacional del Holocausto pretende traer a nuestra memoria los aciagos días del crimen y el horror nazi.

La pregunta que muchos jóvenes alemanes se hacen hoy es si debemos seguir recordando ese momento trágico; si no es tiempo de olvido y perdón de algo que ocurrió hace ya mucho.
Para otros, la visión del holocausto judío llevada a cabo por la Alemania Nazi no es un evento puntual que se debe observar como algo que los alemanes han hecho, sino como algo que el hombre puede llegar a hacer.

Una visión diferente tienen las víctimas de aquellos días, judíos, gitanos, y opositores al régimen de Hitler. El dolor es un momento muy largo.

La reflexión es si tras el manto del piadoso perdón debemos olvidar. Y en cualquier caso cuál será la consecuencia de ese olvido en las nuevas generaciones.
Los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetir los mismos errores ¿O será que como decía el poeta judío Heine, la historia enseña que la historia no enseña nada?

Hace casi un año atrás se inauguró el memorial en Berlín por las víctimas del Holocausto, en medio del doloroso recuerdo se erige una mueca absurda del destino y una señal de los tiempos que cambian, una de las empresas que colaboró en la construcción es heredera de la que fabricó el siniestro gas Zyklon B de las cámaras de gas de los campos de concentración.
Este hecho, paradójico e irónico, grita a nuestras conciencias, que nunca debemos confundir el olvidar con el no querer recordar, porque es entonces cuando aquello que se olvidó puede volver en el momento más inesperado.

Dictadura, intolerancia, discriminación, racismo y toda otra forma de deshumanización se conjugan para hacer de este día, un día de confrontación con la historia, pero también un día de confrontación con nosotros mismos.

Porque como decía una de las opiniones citadas, sabemos que este horror lo hicieron los nazis, pero en verdad es algo que el hombre le puede hacer el hombre. Que no lo olvidemos.
No sea que en el olvido se esté engendrando el futuro.

Daniel Pisoni. (Alemania)