lunes, marzo 20, 2006

Baldo Lupetino (1492-1556)

Este mártir cristiano, nació en 1492 en Istria, hoy perteneciente a Croacia, pero para el tiempo de su nacimiento era un territorio correspondiente a la Serenísima Venecia.
Un hombre de firmes convicciones, que lo llevarían a sufrir muchos años de prisión en muy duras condiciones, hasta finalmente ser ejecutado por la Inquisición católica romana.

Ingresó a la orden de los franciscanos y prontamente comenzó a interesarse por las doctrinas de la Reforma que llegaban de la cercana Alemania.Su aprobación fue tal que diría que Martín Lutero “había retornado el Evangelio a su lugar de honor”.

De allí en adelante , comienza a viajar por Italia y Croacia y a predicar sin cesar el Evangelio, fundamentalmente las doctrinas de la Sola Escritura y de la salvación sólo por la fe en Cristo (Sola Fide). Expondrá también contra la existencia del Purgatorio, así como advierte contra las ventas de indulgencias, que sólo sirven para extraer dinero para el papado y de la inutilidad de las oraciones por los muertos.

Ejercerá gran influencia sobre su pariente y gran reformador istriano; Mattia Flacio Illirico (a quien enviará a estudiar a Alemania) y tendrá parte de lo que el Cardenal Sadoleto definió como “plaga luterana en Venecia y sus alrededores”.

En 1542 cae en manos de la Inquisición por la denuncia del monje Iacopo Curzula y es encarcelado en Venecia.

Mattia Flacio, que no había olvidado a quien tanto lo había ayudado, viajará a Alemania y formará una cadena de solidaridad, que aportará desde cartas para interceder ante el Duque Pietro Lando, firmada por los líderes de la Liga Smalcada (organización a la que querían acercarse algunos duques venecianos); hasta dinero ofrendado por mercaderes alemanes que se identifican con las doctrinas de la Reforma. así como contrabandos de comida para aliviar la pobre dieta del presidio.
Sin embargo todo este esfuerzo sería inútil, y en 1543 sería condenado a confinamiento por herejía.

La situación empeorará con la asunción al poder del Duque Francesco Dona y la derrota de las fuerzas protestantes en la batalla de Mühlberg en 1547, pues entonces la Inquisición con el Nuncio papal Della Casa desatará una persecución impiadosa.

Baldo Lupetino es procesado nuevamente, esta vez acusado de convertir a dos compañeros de celda y haber enviado clandestinamente para su publicación un manuscrito suyo. La condena dictada será la decapitación.
Curiosamente la pena no es ejecutada inmediatamente y Lupetino continuará en prisión casi olvidado por varios años más.

Habrá nuevos movimientos para interceder por Lupetino, tanto de la Duquesa Renata de Ferrara (hermana del rey de Francia) en 1552; como del Duque de Württemberg en 1555.
Pero sólo logran agravar, el ya de por sí duro régimen carcelario y ser rechazados bajo la alegación que el gobierno no puede intervenir en este asunto , pues estaba en manos del Santo Oficio.

Finalmente, con el la asunción al poder del Paolo IV(Giampietro Carafa) se decide dar cumplimiento a la condena de muerte que pesaba sobre Lupetino.
El 17 de Septiembre de 1556, luego de catorce terribles años de prisión es
ejecutado por ahogamiento en la laguna véneta, a pesar de que el Papa deseaba que fuera quemado vivo.

Baldo Lupetino ocupa su lugar entre los mártires cristianos. Su predica y defensa pública del Evangelio levantaba temor en el poder establecido, al punto que el mismo papado se interesó porque fuera ejecutado sin dilaciones. Pero su martirio no fue en vano, hoy su testimonio nos habla de fidelidad, de paciencia y de serena firmeza en la salvación por fe sólo en Jesucristo.


Danny Pisoni.

4 comentarios:

GUAGUAU dijo...

BUENA HISTORIA DEL MARTIR

Anónimo dijo...

el padre Lupetino era un hombre de verdad

Carlos dijo...

el padre Lupetino era un hombre de verdad

Anónimo dijo...

el padre Lupertino debiera ser canonizado como martir y ejemplo de buena fe en el hombre, y no el papa Pío XII, tolerador de los nazis, por ejemplo...