lunes, febrero 27, 2006

Historia y farsa.(El caso Irving.)

A causa del juicio y condena al historiador inglés David Irving*, me vino a la memoria una vieja cuestión: la manipulación de la historia con fines políticos.

Mas allá de, personalmente, rechazar por absurdo, poco serio y moralmente insano sus afirmaciones sobre la historia del Holocausto; David Irving me parece un fiel exponente de todos aquellos que en distintos aspectos, con diferentes matices y aun diversos motivos, intentan hacer una lectura política de la historia; no como vehículo de una aproximación al hecho histórico, lo cual sería completamente válido; sino como una adulteración de la realidad histórica.
La lectura no es posterior a la crónica, sino que la intencionalidad política la precede.

Cuando tratamos con la historia (en cualquiera de sus formas) estamos hablando en primer lugar de un evento único e irrepetible, en espacio y tiempo. La visión que podemos tener de ese punto espacio-temporal, siempre estará condicionada por una multitud de factores. Por lo tanto saludablemente deberíamos, en primer lugar, abandonar cualquier pretensión de neutralidad pura. Nuestra posición nos dará un ángulo de visión determinante y todo ello es parte de la visión histórica.

Una vez que reconocemos esto como un componente inalterable de toda crónica histórica, debemos avanzar sobre los aspectos más dependientes de la voluntad del historiador.
Allí es donde enfrentamos la realidad del historiador y su contexto de ideas.
El historiador nunca es alguien que escribe, comenta, expone, explica o cronifica datos de historia desde la indiferencia y el vacío.
El problema se suscita cuando la ideología esclaviza su trabajo y lo hace tributario de conceptos predeterminados, maniatando de esta forma toda posibilidad de una interpretación de los acontecimientos, desprejuiciada y veraz.

Es un poco lo que le ocurre a Irving, prisionero de su ideología (execrable por cierto);interpreta lo que cree (no lo que es) pretendiendo inscribir su pensar como historia. Y en el camino de su cerrazón ha obviado los hechos. Esos hechos, que como decimos siempre, son terriblemente tercos y no se sujetan a una interpretación sesgada, arbitraria y totalmente falta de todo rigor científico, como las que hace Irving.

La carga política de todo devenir histórico, social, cultural, afectará sin duda la objetividad; pero lo que no debe ocurrir es que la ideología política del historiador, produzca no una revisión sino una invención de la historia, ya sea por omisiones o adiciones.

El historiador no puede ser un inventor, es simplemente un observador desde su ángulo.
Cuando un historiador manipula la historia con intencionalidad ideológica, la desnaturaliza y la falsea, entonces, dejó de ser un historiador, para convertirse en un farsante.

Danny Pisoni.


*Historiador inglés ,nacido en 1938 en Essex; es conocido sobre todo por sus dos biografías de Adolf Hitler, donde asegura que el 'Führer' del Tercer Reich no sabía nada sobre el masivo asesinato de judíos. En otras publicaciones ha puesto en tela de juicio la existencia de cámaras de gas en el campo de exterminio de Auschwitz. Debido a esas posturas, tiene prohibida la estancia en Alemania, de donde fue expulsado en 1993 y ha sido condenado recientemente a tres años de prisión en Austria.

miércoles, febrero 22, 2006

De saludos y retrocesos.

"He detectado un retroceso impresionante en los últimos años. Por ejemplo que se emplee el saludo romano en los estadios, un fuerte antisemitismo, que se conmemore con el rito fascista la muerte del hijo de Mussolini pese a que siempre se mantuvo fuera de las polémicas. La historia está cansada", afirma Eco, en una de las pocas entrevistas concedidas recientemente a la televisión italiana. Y eso no es todo: "Italia ha sido siempre como un laboratorio de ciertos fenómenos, a la vanguardia. Los extranjeros temen que les suceda lo mismo", agregó
Fuente: AFP


Confieso que cuando leí esta afirmación de Humberto Eco, una de mis más íntimas fibras, se conmovió.
De repente hice un resumen de los últimos años y caí en cuenta que no le faltaba razón a los dichos de Eco.

Cuando como italiano, me paro frente a la historia de este lustro, tengo ese mismo sentimiento de retroceso.

El intelectual boloñés discurre también sobre los fascistas en el gobierno de Italia, el retorno del antisemitismo (¿ se fue alguna vez ?), la relación Iglesia-Estado, etc. Yo sólo quiero detenerme en el saludo del futbolista del Lazio, Paolo Di Canio; y no es porque el “Calcio” me interese (que me interesa, claro) sino porque forma parte de una serie de gestos, que en los últimos tiempos, parecen irse acumulando en este recodo de la historia, como esperando el veredicto del hombre contemporáneo.
Di Canio saluda a los tifosi del Lazio con el brazo en alto, al mejor estilo fascista.
Un gesto que responde a una ideología, una ideología que ha traído muerte y destrucción a la humanidad y que como esos viejos fantasmas del eterno retorno, asoma cada tanto, para recordarnos que el tiempo pasa, pero el corazón del hombre sigue siendo el mismo.

Di Canio , parece caer en la ingenuidad absurda cuando afirma que sólo lo hace para saludar a los aficionados y a quienes comparten sus ideas. Su gesto, dice, no incita a la violencia.´No será esa su intención ,pero proclama públicamente su respaldo y el de sus seguidores, a un tiempo que para Italia y para Europa fue nefasto. Una época que creíamos y queríamos que estuviera superada.
¿Es algo nuevo?, ¿Es algo aislado? En absoluto. Basta ver la conformación y las políticas que instrumenta el gobierno a cargo de Berlusconi.

Luego de este suceso, el alcalde de Roma invitó a Di Canio para un encuentro con las víctimas judías de las persecuciones nazi-fascistas, una cita muy saludable con la historia; y una toma de conciencia con lo que ese pensamiento puede acarrear.
Porque, en última instancia, allí radica todo el problema; que no son conceptos que se manejan en la abstracción; son ideas que se llevaron a cabo y que tuvieron una afectación que quedó grabada indeleblemente en la historia, no sólo de Italia, sino de la humanidad.

Paolo Di Canio puede tener las ideas que quiera, puede tener por héroe a Mussolini y a Hitler por un gran estadista, pero debería medir el alcance de sus gestos públicos; fundamentalmente por respeto, no a los que piensan diferente, sino a los que sufrieron el embate de la violencia fascista por el hecho de pensar diferente; o por su raza; o por su fe; o por su color.

Sí ; confieso, cuando ví el gesto de saludo de Di Canio, también pensé, como Eco, :”Estamos retrocediendo”.

Danny Pisoni.

sábado, febrero 18, 2006

Las viñetas de la discordia.

Casualmente, me encontraba en Dinamarca cuando estallaron los incidentes por la publicación, de parte del diario danés Jyllands-Posten, de las caricaturas de Mahoma. Y creo que debemos hacer una reflexión desprejuiciada sobre este hecho.

Si un diario de Arabia Saudí hubiera ridiculizado a Cristo, por medio de una caricatura u otro medio, yo al menos, personalmente me sentiría ofendido.Vería en esa actitud un desprecio gratuito a mi fe y a todos los valores de mi vida, ya que como cristiano, tengo en la persona de Jesucristo a mi Salvador y la revelación del amor de Dios.

No ignoro la extrema intolerancia de algunos islámicos y la persecución que hacen de los cristianos en los países musulmanes (entre otras violaciones a los derechos humanos), pero pienso que el diario danés fue más allá del derecho de libre expresión.
La libertad de prensa no puede, ni debe confundirse con una licencia para actuar irresponsablemente o para expresarse en forma agraviante.
Yo tengo el derecho de publicar libremente mis ideas, pero ellas deben enmarcarse en el respeto de los derechos de los demás.
Tampoco justifico, en forma alguna, los hechos de violencia que se están sucediendo en respuesta a la publicación de la caricatura; creo que una vez más, se pone de manifiesto que fundamentalismo (del tinte que sea) y violencia son dos elementos que solemos encontrar juntos con demasiada asiduidad a lo largo de la historia.

Lo curioso es que una viñeta que tiene el fin de arrancarnos una sonrisa, una reflexión o un comentario susurrado, haya propiciado tal escalada.Es posible que esto ocurra porque en el fondo esta comunicando una idea.
Pero, en el campo de las ideas, por más amplios que nos creamos, todos tenemos límites, líneas que sabemos que no se deben cruzar. Somos muy liberales, tolerantes y contemporizadores pero no haríamos viñetas para burlarnos de las víctimas del terrorismo, de la violencia de género o que inciten al racismo. Y es lógico que así sea, porque respetamos el derecho de expresión por sobre todas las cosas y no queremos bastardearlo con actitudes insensatas.

Nos encontramos ahora con una situación rápidamente manipulada por los violentos de siempre, esos que tienen su propia agenda de locura y destrucción.
Con sentimientos heridos y azuzados de millones de personas pertenecientes a una cultura que convive con nosotros.
Y con un nuevo capítulo de la relación Islam-Occidente, que hoy se compone de elementos tan volátiles como el programa nuclear de Irán y la llegada de Hamas al poder.

El desafío es múltiple; por un lado el mantener nuestros valores occidentales, en medio de caricaturas desafortunadas y quema de embajadas; seguir defendiendo el derecho a expresar libremente nuestras ideas, en los límites del respeto y la tolerancia; pero esencialmente, poder desarrollar una relación de mutua comprensión entre dos culturas que están sometidas a una fuerte interacción, para que no se tenga que hablar de choque de Civilizaciones sino de interrelaciones entre dos cosmovisiones diferentes.

jueves, febrero 16, 2006

Reflexiones en el Día Internacional del Holocausto.

Hoy 27 de enero se cumple un nuevo aniversario de la llegada del ejército soviético al campo de concentración de Auschwitz, que expuso públicamente la barbarie nazi en su forma más cruda.
Es por ello que el Día Internacional del Holocausto pretende traer a nuestra memoria los aciagos días del crimen y el horror nazi.

La pregunta que muchos jóvenes alemanes se hacen hoy es si debemos seguir recordando ese momento trágico; si no es tiempo de olvido y perdón de algo que ocurrió hace ya mucho.
Para otros, la visión del holocausto judío llevada a cabo por la Alemania Nazi no es un evento puntual que se debe observar como algo que los alemanes han hecho, sino como algo que el hombre puede llegar a hacer.

Una visión diferente tienen las víctimas de aquellos días, judíos, gitanos, y opositores al régimen de Hitler. El dolor es un momento muy largo.

La reflexión es si tras el manto del piadoso perdón debemos olvidar. Y en cualquier caso cuál será la consecuencia de ese olvido en las nuevas generaciones.
Los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetir los mismos errores ¿O será que como decía el poeta judío Heine, la historia enseña que la historia no enseña nada?

Hace casi un año atrás se inauguró el memorial en Berlín por las víctimas del Holocausto, en medio del doloroso recuerdo se erige una mueca absurda del destino y una señal de los tiempos que cambian, una de las empresas que colaboró en la construcción es heredera de la que fabricó el siniestro gas Zyklon B de las cámaras de gas de los campos de concentración.
Este hecho, paradójico e irónico, grita a nuestras conciencias, que nunca debemos confundir el olvidar con el no querer recordar, porque es entonces cuando aquello que se olvidó puede volver en el momento más inesperado.

Dictadura, intolerancia, discriminación, racismo y toda otra forma de deshumanización se conjugan para hacer de este día, un día de confrontación con la historia, pero también un día de confrontación con nosotros mismos.

Porque como decía una de las opiniones citadas, sabemos que este horror lo hicieron los nazis, pero en verdad es algo que el hombre le puede hacer el hombre. Que no lo olvidemos.
No sea que en el olvido se esté engendrando el futuro.

Daniel Pisoni. (Alemania)

Dietrich Bonhoeffer.

Un pastor contra el terror.
Por Daniel Pisoni.

En la madrugada del 9 de Abril de 1945 en el patio del campo de Flössenburg resuenan los pasos de hombres que asistirán al último acto de la vida de Dietrich Bonhoeffer, un pastor luterano que fiel a su llamado en Cristo, no estimó el costo de su vida en la denuncia del pecado y de la barbarie más grande de su tiempo: el régimen de Hitler.

Fue aquella mañana que la horca puso fin a una vida singular , imbuida de fidelidad a Dios , a su pueblo y a su conciencia.
Pero mucho antes de esa fecha ya había dado el teólogo alemán claras evidencias de su oposición al régimen totalitario y genocida del nazismo.
En febrero de 1933 a poco de llegar el partido hitleriano al poder, una alocución crítica de Bonhoeffer en radio es interrumpida por la Gestapo. Ese mismo año junto con Niemöller y Barth forma la Iglesia Confesante ( Bekennende Kirche ), que agrupa a todos aquellos cristianos que se oponen al planteo totalitario, antisemita y racista de Hitler y se separa de la iglesia oficial ( Deutschen Christen ) que se convierte en la iglesia del Reich.

"Iglesia, ¡permanece siendo Iglesia!¡Sé fiel a tus principios... Sé fiel a tus creencias"(Sermón de 1933).

En 1935 comienza a dirigir un seminario para la formación de pastores de la Iglesia Confesante. Es en esta época que da inicio a una de sus obras más conocidas : "El precio de la Gracia.", así como "Vida en comunidad." Esta labor se termina abruptamente cuando la Gestapo clausura el centro en 1937.

Ya un año antes en 1936 le han quitado su cátedra en la universidad y ahora también se le prohibirá hablar en público y publicar.

"Los vínculos son destruidos y simplemente caminamos hacia adelante. Hemos sido elegidos y debemos 'abandonar' la existencia que teníamos hasta ahora... Lo viejo se queda atrás, se entrega del todo... El llamamiento a la sucesión entonces significa la vinculación únicamente a la figura de Jesucristo y la trasgresión de toda legalidad por la gracia de aquél que llama." (El precio de la Gracia.)

Luego de la fatídica "noche de los cristales rotos" (kristallnacht) que significó la destrucción de sinagogas, tiendas y toda propiedad de los judíos, Bonhoeffer protesta vehementemente una vez más en contraste con el silencio y la indiferencia que le rodean y reconocerá que la Iglesia fracasa en su misión .

"La Iglesia permanecía muda, cuando tenía que haber gritado..." (Ética)

A contar de 1938 pasa a formar parte de la resistencia activa contra Hitler, un camino que junto con sus profundas convicciones cristianas a las que no renunció jamás , ni aún en las situaciones más adversas, le llevarán al epílogo de aquella mañana en Flossenbürg.

En Junio de 1939, estando brevemente en EEUU donde había sido invitado como profesor y a pesar de los insistentes pedidos de sus amigos , decide abandonar la seguridad y la comodidad que le ofrecen para unir su destino al de su pueblo.

"Debo pasar este difícil período de nuestra historia nacional junto a los cristianos de Alemania. No tendré ningún derecho a participar de la reconstrucción de la vida cristiana en Alemania, sino comparto las pruebas de esta hora con mi pueblo...Los cristianos de Alemania deberán enfrentar una terrible alternativa: O bien desear la derrota de su nación para que la civilización cristiana sobreviva, o bien desear la victoria de su nación y, por tanto, la destrucción de nuestra civilización. Yo sé cuál de estas dos alternativas debo escoger. Pero no puedo hacer esa elección desde un lugar seguro."

En abril de 1943 es encarcelado por la Gestapo en la prisión militar de Tegel ; allí continuará su incansable labor intelectual, y llevará una vida espiritual intensa que le ayudará a superar el encierro y las privaciones , así como a estadios de mayor reflexión sobre el significado de ser cristiano y el poder trasmitir la fe en medio del mundo que lo rodea.

“Uno aprende poco a poco a distanciarse de las amenazas de la vida...; incluso integra esas amenazas cotidianas en el todo de la vida” (Resistencia y sumisión.)

Su ánimo, a pesar de la dureza del confinamiento no decae; su fe le da fuerzas no sólo para mantenerse en pie sino aún para ser una fuente de estímulo y consuelo para sus compañeros de prisión, como lo atestigua uno de ellos :

"Él no hacía más que infundirnos ánimo y confianza y no se cansaba de repetir que una batalla sólo se pierde cuando los propios combatientes se dan por perdidos. ¡ Cuántas veces me envió alguna nota de su puño y letra con frases de consuelo y de confianza tomadas de la Biblia.." (Fabian von Schlabrendorff.)

Poco antes de la finalización de la guerra y cuando las fuerzas americanas se encontraban a poco del campo de Flössenburg, Hitler ordenó que fuera ejecutado junto con otros oficiales alemanes involucrados en la resistencia.Su despedida de uno de los dos prisioneros británicos que compartieron su cautiverio, poco antes de ser llevado al cadalso fueron :

"Este es el fin. Para mí el comienzo de la vida."

El testimonio del médico del campo como espectador privilegiado donde fue ejecutado Dietrich Bonhoeffer es una fiel exposición de la profunda confianza y fidelidad en las promesas de Dios que había manifestado a lo largo de toda su vida y un testimonio indeleble de la paz que lo acompañó cuando enfrentó la muerte.

"He visto al pastor Bonhoeffer de rodillas delante de su Dios en intensa plegaria. La manera perfectamente sumisa y segura de ser escuchado, con la que este hombre extraordinariamente simpático oraba, me conmovió profundamente. En el lugar de la ejecución todavía oró, luego subió al cadalso. La muerte tuvo lugar en pocos segundos. Durante los cincuenta años que llevo de práctica médica no he visto morir a un ser humano tan totalmente abandonado en las manos de Dios".

Dietrich Bonhoeffer buscó a Dios no en la impotencia humana; por el contrario lo encontró en la vida real que le tocó vivir, en la fe dada por Dios y en su misericordia renovada cada mañana.

De los escritos de Dietrich Bonhoeffer abrevan varias y distintas corrientes y posiciones ; muchas veces sacado de contexto para apoyar una u otra postura.
No es la intención de esta breve reseña abarcar su pensamiento teológico.Sí lo es, sin embargo, recordar a este hombre , que casi en solitario se enfrentó a un régimen totalitario , racista y criminal como fue la Alemania nazi.
Un hombre más honesto éticamente que prudente, que en las horas más oscuras de su nación no titubeó en ser fiel a su conciencia cristiana. Más preocupado por su responsabilidad como pastor que en las condiciones enormemente adversas que le rodeaban, su vida fue un testimonio indeleble de su compromiso con Cristo.

Quiera el Señor en estos tiempos que corren, que el legado y el recuerdo de la vida y obra de Dietrich Bohoeffer nos ayuden a reflexionar sobre lo correcto a los ojos de Dios, comprendiendo que "es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres", pues como afirma en una de sus obras sólo quien conoce la cruz no tiene temor a la verdad.

"En este asunto de la veracidad, lo más importante y definitivo es que toda la condición humana debe ser expuesta; todo su pecado debe desnudarse ante la mirada de Dios. Pero el hombre pecador no gusta de esta clase de veracidad y se resiste con todas sus fuerzas. Es por ello que se le persigue y crucifica. Es sólo porque seguimos a Jesús que podemos ser genuinamente veraces, pues en la cruz Él nos revela nuestro pecado. La cruz es la verdad de Dios acerca de nosotros y, por tanto, es la única fuerza capaz de hacernos veraces. Cuando conocemos la cruz, la verdad no nos da miedo." (El precio de la gracia.)

Bibliografía:

"El precio de la Gracia". Dietrich Bonhoeffer. Ed.Sigueme.1999
"Ética". Dietrich Bohoeffer. Ed. Trotta. 2000
"Cartas de amor desde la prisión". María von Wedemeyer. Ed.Trotta 1998
"Iglesia, sociedad y etica cistiana." Martinez-Grau. Ediciones Evangélicas Europeas.1973
"Decadencia de la religión." S. Escobar. Certeza. 1972
"En torno a Dietrich Bohoeffer ". Klaas Runia. Pensamiento Cristiano.1972
"Resistencia y sumisión." E.Bethge.Nueva Edición.1983

Vocablos y conceptos en la doctrina de la Trinidad.

por Danny Pisoni.


La doctrina de la Trinidad hace tres afirmaciones:

" Que no hay sino un solo Dios, que cada una de las tres personas, Padre, Hijo y Espíritu, es Dios, y que tanto el Padre , como el Hijo y el Espíritu son personas claramente diferenciadas."
(Nuevo Diccionario Bíblico. 1ª Ed.Cast.1991. J D Douglas, N Hillyer.Trad.David Powell.)

Los cristianos prenicenos tenían en claro que tanto la revelación de la Biblia como el testimonio que habían recibido de los apóstoles era indefectiblemente monoteísta y por ello contendían que hay un sólo Dios y sólo uno. Pero así también entendían que la Escritura testimonia que Dios existe en tres personas definidas e identificadas.

Sin embargo, esta concepción de Dios Trino parecía a priori entrar en conflicto tanto con el esquema monoteísta judío, como por diferentes aspectos con el pensamiento helenista.
Esta doble dificultad no impidió la comprensión cabal de la doctrina , sino que más bien actuó a favor de ella, permitiendo una consideración y un estudio mucho más profundo que concluirían con una enunciación clara en los concilios posteriores.

Había una razón fundamental que se reconoce como vital, y es la definición práctica de la vida cristiana, la cual no consiste en una formulación teórica, sino que es de orden vivencial con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Esto último abre un curso desde lo experimentado existencialmente que se aleja de la especulación filosófica.

Por lo tanto la comprensión de la Trinidad misma excedía el marco teológico especulativo para situarse en lo revelacional de la vida cristiana, como lo atestigua este versículo:

14:16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

14:17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.


Es a través de estos versículos y de muchos otros , que vemos la personalidad distintiva de Cristo. Pero aún más, Él mismo hace una revelación de personas en forma precisa, clara y determinada.

No obstante estar revelada la sustancia de la doctrina en la Palabra, no había una formulación explícita. La búsqueda de una definición ajustada a esta sustancia llevó a los primeros Padres a afirmaciones por momentos no ortodoxas (en la mayoría de ellos subyace cierto subordenacionismo) y a tomar elementos conceptuales filosóficos, entre ellos "esencia y persona" (fundamentalmente por la carencia de alternativas significativas a estos términos).
Esto último hace que sea cuestionada esta doctrina, con el argumento de que es una invención basada en la filosofía griega al ser inexistentes en la Escritura los términos trinidad, persona o esencia.

Sin embargo, como veremos, es este un argumento insostenible.


El término: " persona".

El término "persona" se reconoce como imperfecto sin lugar a dudas.

Normalmente la dificultad para asimilar el término "persona" radica en tomarlo en un sentido filosófico ordinario, lo cual nos lleva a seres distintos enteramente. Dios es un Ser Divino, pero Él es más que un Ser en tres relaciones.
En el ser de Dios no hay tres individuos, sino tres autodistinciones personales en una sola esencia divina.
Y aún cuando en la concepción humana la idea de persona denota independencia volitiva privativa , en la Trinidad, aún respetando esta independencia de acción y sentimiento, ( pues son autoconcientes y autodirigidas) no actúan jamás en independencia o contradicción una con otra.



"..el testimonio ininterrumpido de la cruz; y la expresión más concisa de la Trinidad es la acción divina de la cruz, en la que el Padre permite al Hijo ofrecerse a sí mismo por medio del Espíritu." (J. Moltmann .Concilium 1972 JUNIO nº 76.)

En la Palabra encontramos que se atribuyen actos a estas Tres Personas en forma bien definida y que estos actos son de carácter personal y que por lo tanto están estableciendo personalidad en forma indubitable. Reconocemos por lo tanto, Personas que no son separadas sino distintas.

"La Trinidad está compuesta de tres Personas unidas sin existencia separada y tan indefectiblemente unidas como para formar Un Dios.La naturaleza divina existe en tres distinciones Padre, Hijo y Espíritu Santo."(Chafer)

Hay formas de expresión propias de la personalidad y es su capacidad para definirse, distinguirse y dirigirse a sí mismo y a otros (yo, tú y él ej.el ya citado Juan 14:16) que es la forma en que nosotros encontramos que las Personas de la Deidad se dirigen unas a otras. Sin menoscabo de la unicidad de Dios, no se puede negar esta complejidad propia de la Deidad.

Aceptando que el término persona no lo encontramos en la Biblia, debemos aceptar conjuntamente que lo constituyente de una personalidad es afirmado enfáticamente a lo largo de toda la Escritura en relación a cada componente de la Trinidad.
Como ejemplo podríamos citar Hebreos 1:3 , donde claramente se establece que el Hijo es la imagen misma de la sustancia del Padre, dando una distinción clara entre las dos personas de la Deidad y al mismo tiempo la igualdad de ellas.
Es irrefutable que la doctrina de la Trinidad, no sólo tiene sólidas bases bíblicas, sino que también la encontraremos referenciada a lo largo de toda la historia de la Iglesia y no sólo a partir de Nicea como algunos afirman.

La acepción clásica del término persona deriva de "máscara", la máscara que cubría el rostro del actor en la tragedia griega.
Y se ha discutido insistentemente sobre si los griegos tenían una idea de la persona en cuanto a personalidad humana.
Pero es curioso que la elaboración más significativa de la noción de persona se deba en sí al pensamiento cristiano, Agustín fundamentalmente, el cual destaca el ser relativo a sí mismo de cada Persona divina.


Esto desmiente la cautividad helénica de la doctrina de la Trinidad. El elemento tomado (persona) no representa que la filosofía griega tuviera una idea, ni siquiera incipiente en cuanto a esta doctrina, sino más bien testimonia el contexto de donde se extrajo.

Aquí entraríamos en un intenso e interesante debate sobre la helenización de nuestra cristología, pero es un tópico que excede en mucho el marco de estas referencias.

Sintetizando ; el término persona aún cuando objetable en su acepción más ordinaria en el concepto de persona humana, es válido por las explicitaciones posteriores que pueden hacerse con base bíblica, las cuales son lo suficientemente claras para la aceptación del término, con las reservas del caso y ante la carencia de uno mejor.

El término engendrar.

Sería interesante fijar, en la medida de lo posible, los límites del concepto engendrar.
Normalmente en el uso del término no se da valor referencial a los aspectos temporales sino más bien a lo que tiene que ver con su origen.
Dicho de otro modo, cuando hablamos de engendrar no hablamos de un acto en el tiempo, sino de un origen.
Y este origen, como es obvio no contradice la idea de ser simultáneos y semejantes.
Esta idea de eternidad similar tanto en la referencia al Padre como al Hijo, es también aplicable en las semejanzas de naturaleza.

El fuego da origen a la luz, sin embargo la luz emanada del fuego no puede admitirse como posterior temporalmente hablando, sino que existe simultáneamente con el fuego. El fuego es su origen (prioridad de origen), pero no es posterior en tiempo (prioridad de tiempo.)

Es menester por lo tanto, una distinción cabal de orden filosófico en cuanto a lo que es una prioridad de origen y lo que es una prioridad de tiempo.
Los que creen ver una creación posterior en cuanto al Hijo, se basan en la errónea idea de que engendrar implica acto temporal de prioridad, cuando en realidad el concepto es de origen.


El término esencia.

Este término está normalmente vinculado con la palabra ser.
Agustín de Hipona afirmaba en su obra "Sobre la Trinidad."que esencia se dice de aquello que es ser.
Esta idea subraya la premisa que concibe la esencia como algo constituyente del ser y podríamos agregar que en ausencia de ello no sería ser.
Llevado esto al terreno teológico nos encontramos que hay un solo Dios quien es uno en esencia, pero tres personas que son iguales, inseparables, interdependientes, y eternamente unidas en un Ser y Esencia Divina"

Encontramos en un mismo plano de igualdad junto al Padre a el Hijo:

Hebreos 1:8 ; Mt. 16:16;26:61-64a ;Mt. 22:43-45 ;Apoc. 19:16. y otros.

y a el Espiritu Santo:

I Corintios 6:11; Juan 14:16; Romanos 8:15; II Corinitos 3:17 I Corintios 2:10-11. Mateo 28:19; Hechos 5:3-4; 2 Corintios 13:14. y otros.

Por lo tanto la esencia de Dios no está fragmentada, sino plena y pertenece por igual a cada una de las personas de la Trinidad. Esto elimina toda idea de subordinación en el seno de la Deidad.


Origen de la palabra Trinidad

Obvio es afirmar que la palabra trinidad no aparece en la Biblia, y su origen se remonta a la última década del s. II d.C., cuando Tertuliano desarrolló el concepto ‘una sustancia, tres personas’ y formalmente encontró lugar en la teología en el s.IV.

El Símbolo de Atanasio lo sintetizará en :

"El Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios, y, sin embargo, no hay tres Dioses sino uno solo."


Que la palabra "Trinidad" no figure en la Biblia poco agrega o quita a la discusión.
Hay otros vocablos que componen usualmente el lenguaje teológico, que son ampliamente aceptados y que sin embargo tampoco encontramos en la Escritura.

Omnisciencia , omnipresencia son atributos fundamentales y únicos de Dios y están expresados en palabras que no se encuentran en la Biblia sin embargo esto no es óbice para aceptarlos como verdad indiscutible.
Con el desarrollo histórico de las doctrinas, en su comprensión y fijación, se incorporaron palabras que definieron la conceptuación doctrinal ya existente en la Palabra y no a la inversa.



Conclusión.


Las palabras expresan conceptos; en nuestro caso, lo esencial es la existencia conceptual más allá de la expresión lingüística.
La vastedad de pruebas que ofrece la Escritura en cuanto a la naturaleza de un Dios Trino no pueden ser refutadas por la ausencia de un término.
Esto es así , porque la doctrina misma no descansa sobre la palabra "trinidad" sino sobre firmes fundamentos escriturales.
Desde el punto de vista teológico, también se debe reconocer la imposibilidad abarcativa de este término así como cualquier otro para una definición de Dios, la finitud de la naturaleza humana hace imposible un lenguaje que pueda contener lo que sólo puede ser definido por sí mismo.





Bibliografía:

"Santa Biblia Antigua Versión Reina-Valera". Sociedades Bíblicas. Rev.1960
" Historia del Cristianismo" T.1 H.H.Muirhead. Ed.Casa Bautista.1953.
"Nuevo Diccionario Bíblico". J.D.Douglas ,N.Hillyer. Ed.Certeza.1991
"Elementos de Teología Cristiana". Floreal Ureta.Ed.Casa Bautista.1988
"Teología Sistemática."(T.1) Lewis Chafer.Publicaciones Españolas.
"Manual de Historia de las Doctrinas (T1)".Reinhold Seeberg. Ed.Casa Bautista Public.
"Los Padres de la Iglesia." J. Vives.Ed.Herder.1982
"Historia de los Concilios." R.Metz. Ed.Oikos.-Ta.1971.
"Historia de la Iglesia Primitiva (s.1-787)" .Harry Boer.Ed.UNILIT.2001
"Historia de la Iglesia Primitiva." Norbert Brox. Herder 1986.
"Catolicismo Romano (origen y des.)" José Grau.Ediciones Evangélicas Europeas.1987
"La Iglesia Apostólica en el Nuevo Testamento ".David M.Stanley, Ed.Sal T.1968
"Doctrinas que dividen ." Erwin Lutzer. Ed. Portavoz.2001.
"Los fundamentos de la fe." Leslie Dewart.Ed.Laia 1972.
" Diccionario de Filosofía abreviado." José Ferrater Mora.Ed.EDHASA 1981.

Como en anteriores ocasiones otros escritos y referencias fueron consultadas y asimiladas a esta apostilla, pero para no recargar innecesariamente la fuente de referencia bibliográfica, sólo se señalan las de mayor entidad.

La doctrina de la Trinidad en escritos prenicenos.

Por Danny Pisoni.


Fue la fe en la deidad de Cristo y los ataques heréticos que recibía, lo que en primer lugar impulsó a la Iglesia a hacer una formulación completa de la doctrina de la Trinidad.

El seguir a Cristo implicaba de facto el reconocimiento de su Deidad y ergo era necesario abordar cómo se establecía su relación con el Padre.

Por lo mismo, el planteo de la deidad de Cristo no es en forma alguna extraño a la definición de la doctrina de la Trinidad, que se llevaría a cabo con distintos matices desde los comienzos mismos de la iglesia primitiva y hasta el Concilio de Constantinopla en el 381.
Era lógico esperar que entre el rígido concepto de un Dios único, sustentado en el AT, y el reconocimiento de la Deidad del Hijo se llegara a diferentes canales para expresar esa compatibilidad.

No pocas herejías surgirían en esos días y un proceso de constante apologética desarrolló una formulación doctrinal clara sobre la naturaleza trina de Dios y la explicitación de la divinidad del Hijo y del Espíritu Santo, dado que el origen mismo de la doctrina trinitaria se encontraba ampliamente sustentado a lo largo de toda la Biblia.

Aspectos históricos.

No es coherente deducir que una doctrina de importancia capital surja súbitamente de la formulación individual de un intérprete, como algunos sugirieron en referencia a Tertuliano.
Una sustancia en tres personas, era una realidad familiar para la iglesia primitiva, y sólo posteriormente la enunciación halló una fórmula de explicación eficaz para el conjunto de la Iglesia.

Los padres prenicenos tenían en claro que tal como aseveraba la Biblia , el testimonio que habían recibido de los apóstoles era monoteista hasta el último grado y por ello contendían que hay un sólo Dios y sólo uno, pero al mismo tiempo también entendían que la Escritura testimonia que Dios existe en tres personas definidas e identificadas.
Del estudio histórico de los cristianos prenicénicos queda descalificada la afirmación de que la doctrina de la Trinidad era desconocida para los primeros cristianos .
Hay sobrados testimonios de los cristianos de los primeros cuatro siglos que reflejan esto.

Policarpo de Esmirna (discípulo de Juan) confesaba su fe en la Trinidad (155 d.C); esto se encuentra también en las actas del martirio de Justino (165 d.C.), y en la profesión de fe de Apolonio (180-192 d.C-) ; lo mismo testimonia Ireneo de Lyon( 202 d.C.), en ‘Adversus Hareses’.

La lista continúa con Ignacio de Antioquía (117 d.C), en sus cartas a los Efesios y a los Magnesios (escritas con motivo del surgimiento de toda clase de herejías negadoras de la condición de Cristo como Hijo de Dios) en los cuales puede leerse su afirmación de la doctrina trinitaria.

Es interesante notar que aún antes que Tertuliano (180-240 d.C.) empleara el término Trinitas para identificar la fórmula trinitaria ‘Dios uno y Trino’, ya Teófilo de Antioquía (180 d.C) utiliza el vocablo griego Trias afirmando ‘la Trinidad de Dios, su Palabra y su Sabiduría”.

Atenágoras en el siglo II con su "Legación a favor de los cristianos",dirá:

"¿Quién, pues, no se sorprenderá de oír llamar ateos a quienes admiten un Dios Padre y a un Dios Hijo y un Espíritu Santo, que muestran su potencia en la unidad y su distinción en el orden?"

Y citas similares podríamos hacer de Ireneo (115-190)

Los testimonios escritos de los autores señalados (bastante anteriores a Nicea) y el posterior desarrollo histórico-teológico permiten pensar que la idea doctrinal estaba presente en las primeras comunidades cristianas , lo cual descarta todo planteo de invención súbita del Concilio de Nicea o doctrina extraña a los primeros cristianos.

Los fundamentos bíblicos y teológicos avalan lo que la misma historia corrobora, la doctrina de la Trinidad era reconocida por los primeros cristianos; testimonios claros y precisos son la formulación bautismal basada en Mt.28:19, que aún con variantes estaba presente en cada acto de bautismo, asi como doxologías ej: 2 P.3:18, o textos como Ap.5:13.entre otros.

Para fines del siglo II encontramos elementos de la fe común para la Iglesia de acuerdo a los escritos de la época y entre los rasgos doctrinales comunes y fundamentales que encontramos podemos afirmar: que hay Un dios justo y bueno que es el creador y Salvador del mundo, pero que a su vez siendo Uno no es un Dios "solitario" y Seeberg hace aquí una referencia a Ireneo que deja ya establecido que se ha de reconocer un Ego triple en Dios. Más tarde Tertuliano explicará esta relación a través de los conceptos substancia y persona.

El tratado de Novaciano, De Trinitate prueba que la doctrina de Tertuliano había triunfado en Roma ya por el año 250.(Manual de Historia de las Doctrinas.T1 .pag.175.Seeberg)

La disputa cristológica entre Dionisio obispo de Alejandría y Dionisio de Roma alrededor del año 260 habla a las claras que el concepto trinitario estaba firmemente asentado ya.
Cuando Dionisio de Alejandría se alejó de la ortodoxia cristiana afirmando que el Hijo es una creación del Padre y con una naturaleza distinta, generó una respuesta de Dionisio de Roma donde afirma que debemos relacionar íntimamente al Hijo y al Espíritu , con el Padre, como lo establecen las Escrituras :

" Digo pues, que es muy necesario que la divina Trinidad sea preservada en unidad y resumida en uno, en una especie de consumación, el Dios uno, el Todopoderoso.
No podemos permitirnos dividir la Unidad Divina en tres dioses, sino que debemos creer en Dios el Padre todopoderoso, y en Cristo Jesús su Hijo, y en el Espíritu Santo " ; pero la declaración debe ser unificada en el Dios de todas las cosas, pues así se preservara la divina Trinidad.(Nic 26)

A lo que Dionisio de Alejandría se avino y rectificando, afirmó en de sent.Dion.:

“Porque así como no creo que el Logos sea una criatura, tampoco afirmo que Dios sea su Creador, sino su Padre."
“Sin dividir la Mónada, la expandimos en la Trinidad, y a la vez combinamos la Trinidad, sin disminuirla, en la Mónada."


También Metodio poco antes de Nicea en el 311 afirma en sus escritos que Cristo está junto al Padre y al Espíritu y a Él se acogen los creyentes.(Seeberg)

La fórmula y el concepto de la Trinidad aparecen constantemente en la obra de Clemente de Alejandría.

Es por todo ello inexacto afirmar que los orígenes de la doctrina trinitaria se encuentran en una fuente filosófica y mundana, fundamentándose en la utilización de términos que si bien son tomados de la filosofía sólo pretenden precisar y aclarar un concepto netamente bíblico.


Profusión de herejías en los siglos II y III.

Herejías conocidas como monarquianismo adopcionista o modalista, o el arrianismo provocaron una reacción apologética inmediata que sirvió para afirmar, clarificar y establecer los límites mismos de los aspectos doctrinales cristianos.

Llevados por un monoteismo bíblico, la mayoría de los principales exponentes de estas concepciones heréticas fallaban al momento de establecer las relaciones entre Padre, Hijo y Espíritu Santo.La incomprensión de una pluralidad de personas en el seno mismo de la Divinidad los lleva a visiones o formulaciones no bíblicas, como por ejemplo cuando niegan la deidad de Jesucristo.

Pablo de Samosata, Noeto y Sabelio en el siglo III, son representantes de este tipo de pensamiento. El último de estos fue un gran difusor de las ideas de un dios modalista donde el Padre se manifiesta de diferentes modos.

Puede verse en ellos una defensa a ultranza de un monoteísmo mal entendido que intenta apartarse de toda aparente idea de politeísmo, sin embargo no aciertan a ver que la doctrina trinitaria no se plantea como triteista (tres dioses) sino un sólo Dios en tres personas.
Es en estas circunstancias en que Tertuliano aporta a la teología el vocablo "Trinidad", aunque de todas formas aún especula sobre cierto subordinacionismo en la Trinidad.



También Orígenes , hará un aporte significativo a la teología trinitaria, pero sin llegar a conformar un cuadro pleno, pues al igual que en Tertuliano subyace cierto subordinacionismo prenicénico.

Es quizá con Arrio que la problemática llega a su punto álgido y el concilio de Nicea busca dar una respuesta.
Desde que Arrio niega eternidad a Jesucristo afirmando que el Hijo es una creación del Padre
y sólo puede ser conocido como Hijo de Dios por adopción pero no por naturaleza propia, los diferentes apologetas cristianos intentarán refutar tal idea. Concluyendo en la afirmación:


" engendrado, no creado, consustancial con el Padre."


Atanasio (296-373) principal defensor de la doctrina de la Trinidad, hablará de: " homoousión" o una misma sustancia, sellando al mismo tiempo la absoluta deidad del Hijo.

Otro tanto ocurriría en el concilio de Constantinopla con la deidad del Espíritu Santo, cuestionada por los macedonianos.

Es por este tiempo cuando Victorino (362) señala la unidad y la alteridad como no excluyentes en la relación Padre e Hijo, "idem".

Hilario de Poitiers seguirá esa misma línea , de distinción personal entre las personas de Padre e Hijo pero de igualdad sustancial.

Finalmente con Agustín de Hipona la unidad de la Trinidad es aún más explicitada y abarcativa: idéntica sustancia expresada singularmente en las personas . La naturaleza divina es la misma ; Padre, Hijo y Espíritu Santo son diferentes en lo relacional, en tanto que personas, pero no en lo sustancial.




Conclusión.

Evidentemente la creencia en un Dios Trino es bastante anterior a Nicea como se acaba de probar. Uno de los más antiguos escritos que circulaban en la iglesia primitiva , como es la Didaché (año 100 aprox.), ya instruía sobre el acto de bautismo en un modo claramente trinitario. En Nicea sólo se expuso lo que la Iglesia había sostenido desde el principio fundamentándose siempre en la Palabra.

Pretender que la doctrina de la Trinidad es un invento de unos pocos en el marco del Concilio de Nicea es ignorar la historia y negar sus datos objetivos.
Nunca se debe anteponer nuestro propio prejuicio por sobre la investigación histórica, los hechos históricos hablan por si mismos y son, como en este caso, concluyentes.


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